13 disparates que antes eran absolutamente normales

Muchas veces pensamos que el mundo de hoy es una locura y que todo tiempo pasado fue mejor, pero no es así. 

Hay un montón de cosas que se consideraban completamente normales hace muchos años, pero hoy en día serían inútiles, arriesgadas, crueles o simplemente terribles.

Los siguientes 13 "disparates cotidianos" pueden seguir guardados en la parte obscura de la historia, porque ahí es donde pertenecen.

 1. Comprar cocaína libremente para los dolores de muelas

En el siglo XIX, la cocaína empezó a usarse para tratar la adicción a la morfina: fue entonces cuando se descubrieron sus efectos analgésicos. Pronto se convirtió en una popular "cura milagrosa" contra la fatiga, el dolor de muelas y alergia al polen.

2. Enviar niños por correo

A principios del siglo XX, no solo era posible en los EE. UU., sino también completamente legal enviar a niños pequeños como paquetes postales. Si el niño no sobrepasaba el peso permitido de un paquete normal, lo podías enviar a sus familiares por este medio tan barato.  

3. Jaulas de bebé en las paredes de la casa

En la década de 1930, era muy común en Inglaterra sacar a los bebés a tomar aire fresco dentro de jaulas de alambre que se colocaban en las ventanas abiertas.

4. Gnomos decorativos

En el siglo XVIII, se desarrolló una extraña moda en la alta sociedad: gente rica contrataba a hombres que vivían en una pequeña choza en sus lujosos jardines como si fueran gnomos vivientes. A los llamados "enanos ermitaños" no se les permitía cortarse el pelo, ni la barba ni las uñas, y tenían que posar como si fueran duendecillos decorativos.

5. Procedimientos médicos descabellados

Lo que antes se consideraba un método médico normal, sería un horror en nuestros días. Las ventosas eran consideradas inofensivas, se administraba mercurio contra la sífilis, y los enemas de tabaco eran comunes en el siglo XVIII para revivir a los pacientes. En el siglo XIX, el reputado ortopedista Lewis Sayre demostró cómo enderezar la columna vertebral de una paciente colgándola de un gancho. Un tratamiento moderado si lo comparamos con otros.

6. Juguetes radioactivos

A principios de la década de 1950, la radioactividad en los EE. UU. se consideraba menos peligrosa de lo que es en realidad. Incluso llegaron a construirse "mini laboratorios" de juguete ¡con pequeñas cantidades de polonio real y uranio!, que se convirtieron en un regalo popular para niños. 

7. Zoológicos de humanos 

En la llamada "Exhibición humana" se mostraban personas de África y Asia como si fueran animales. Esta reafirmaba la supuesta superioridad "natural" de los espectadores blancos. Esta foto fue tomada en 1958 en Bélgica.

8. Fotos de difuntos

La fotografía había alcanzado tal auge que incluso las personas con ingresos modestos podían permitirse una foto de eventos importantes. Muchos de ellos las utilizaban para tener una imagen de recuerdo de sus seres queridos fallecidos, quienes solían aparecer acompañados de sus familiares vivos. Los muertos llevaban sus mejores prendas y los arreglaban lo mejor posible. Aquí puede verse a dos padres de luto posando con su hija difunta.

9. Coleccionistas de miembros humanos

Uno pensaría que solo a personas muy perturbadas se les ocurriría tener una colección privada de miembros humanos. Pero no hace mucho tiempo, se consideraba un hobby perfectamente aceptable entre la gente de dinero, quienes almacenaban con orgullo sus "patológicas colecciones" en casa. Incluso algunos soldados se apuntaron a este hobby macabro: este veterano estadounidense de la Segunda Guerra Mundial posa con el cráneo de un soldado japonés.

10. Se recomendaba fumar durante el embarazo

A mediados del siglo XX, los efectos dañinos del consumo de tabaco eran poco conocidos, y fumar se consideraba un pasatiempo elegante y saludable. Los médicos incluso aconsejaban fumar a las mujeres embarazadas y a las madres que amamantaban. Obviamente, la industria tabacalera aprovechó para producir publicidad en esta misma dirección.

11. Derramamiento de sangre

Desde la antigüedad hasta el siglo XIX, se consideró beneficioso y fortificante para los humanos y los animales perder cierta cantidad de sangre de vez en cuando. Se suponía que esto ayudaba para curar una amplia gama de enfermedades y dolencias. Con un cuchillo especial, se abría una vena, generalmente en la parte media del brazo, y se dejaba fluir hasta un litro de sangre. Hoy en día se sabe que el derramamiento de sangre no tiene ningún beneficio y que solo debilita al paciente, lo que puede poner en riesgo su salud.

 12. Viajes de entretenimiento a hospitales psiquiátricos 

Los primeros hospitales psiquiátricos no se construyeron con el propósito de tratar a los pacientes sino de encerrarlos. Padecían malos tratos y hasta llegaban a utilizarlos como objetos  de estudio para realizar experimentos inhumanos. También era bastante normal que muchos "visitantes" pagaran por hacer un recorrido a través del manicomio y poder burlarse de los reclusos.

13. Cosméticos radioactivos

No solo estuvo presente en algunos populares juguetes de antaño. La radioactividad fue considerada como algo chic durante mucho tiempo y se agregó a numerosos productos cotidianos. Esta tendencia también invadió el campo de la cosmética. La compañía Tho-Radia aplicaba sus toques extras de "resplandor" a sus perfumes, cremas para la piel, polvos y labiales.

No, no todo fue mejor en el pasado. Algunas cosas pueden ser comprensibles, como la fotografía con el cadáver, si se tiene en cuenta que las personas buscaban aliviar su dolor ante la pérdida de un ser querido.

Esperamos que ninguna de estas cosas vuelvan a ponerse de moda jamás. 

Créditos:

Brightside

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