Juicio a una cuidadora de ancianos gracias a una cámara escondida

Sabina Marsden tiene 78 años y vive en Northamptonshire, Inglaterra. Desde la muerte de su esposo, depende de cuidadores profesionales porque padece demencia, diabetes y tiene una visión limitada.

Sus hijas, Gina y Mandy, la ayudan lo mejor que pueden y la visitan en su casa todas las tardes después del trabajo y los fines de semana. Pero como no pueden estar siempre con ella, Sabina requiere la ayuda de una enfermera geriátrica. Stacey George, de 46 años, era la profesional encargada de atenderla en su vida cotidiana. 

Sin embargo, después de unos meses a cargo de esta enfermera, Gina y Mandy notaron cambios en su madre: Sabina se mostraba cada vez más introvertida, hablaba poco, perdía peso y se rascaba las piernas constantemente. Al principio no encontraron razones para el nuevo comportamiento, pero luego comenzaron a sospechar de la enfermera, ya que Stacey George era la única persona con quien Sabina también tenía contacto regular.

Finalmente, las hermanas decidieron colocar una cámara oculta en el salón de la casa de su madre para despejar sus sospechas. Como Gina trabaja en una tienda de productos electrónicos, le resultó fácil instalar una transmisión en vivo en su teléfono.

Cuando Stacey George llegó a casa de Sabina el 13 de junio de 2017, no tenía idea de que estaba siendo grabada; el siguiente video (en inglés) muestra de qué manera trataba la enfermera a su indefensa paciente:

En el video, Sabina y Stacey George están sentadas en un sofá. Cuando la anciana intenta reacomodar su manta, la enfermera la golpea sin ningún motivo. Finalmente, le arranca la manta de su cuerpo y la deja parcialmente descubierta, ya que la paciente solo llevaba puesto un camisón corto.

Segundos más tarde, la enfermera geriátrica insulta y humilla a Sabina al decirle: "Dios mío, apestas". Después de eso, le arroja la manta a la indefensa mujer y se da vuelta. Disgustada, enciende el televisor y se come un yogur.

 

Cuando Gina vio estas escenas brutales en su teléfono en tiempo real, apenas si pudo controlar sus emociones: "Fue muy difícil trabajar y observar al mismo tiempo. Estaba furiosa. Fue escalofriante ver eso". Entonces decidió ir a rescatar a Sabina. Cuando llegó a casa de su madre, solo unos minutos más tarde, se dirigió rápidamente al salón. En el video, Stacey George parece irritada, y cuando Gina le dice que la han visto y le pide que se vaya de la casa de inmediato, la enfermera empaca lentamente sus cosas, se chupa el yogur de los dedos y dice: "Lo siento, pero ¿qué esperabas de mí?".

Rumble/SWNS

Por supuesto, las hermanas acudieron a la policía, lamentablemente sin el éxito deseado, porque solo le dieron una amonestación a Stacey George. Como es lógico, las hijas de Sabina están muy inconformes con esta decisión: "Mi madre es una mujer maravillosa que no merece ese trato. Ella tuvo que pasar por un infierno. El castigo no es más que una palmadita en la mano, ¡no lo puedo entender! Se trata de una lesión física. Simplemente no puedo comprender la decisión de la policía".

Si bien Stacey George ha perdido su trabajo como enfermera geriátrica, la familia de Sabina no ha recuperado la tranquilidad. Debido a la pena tan insignificante que recibió la enfermera, les preocupa que pueda encontrar otro trabajo y continuar con sus malas acciones. Por esta razón, Gina y Mandy decidieron hacer público el vídeo en Internet para advertir a otras familias y proteger a sus ancianos de abusos similares.

Sabina tuvo mucha suerte de que sus dos hijas le prestaran la atención debida y actuaran de inmediato. Afortunadamente, esta señora mayor se recuperó rápidamente de los malos tratos lejos de Stacey George: dejó de rascarse, come más y duerme mucho mejor.

Créditos:

MailOnline, Mirror

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